Migran 300 huicholes a San Juan de Abajo en busca de trabajo y resguardarse del frío

Como cada año, la comunidad de huicholes que llegan de la sierra del Nayar, Mesa del Caimán, Ruiz, Santiago y La Yesca llegan a Bahía de Banderas en busca de trabajo, especialmente a San Juan de Abajo a trabajar en los sembradíos de maíz. Y si les va bien en la empresa Monsanto, donde los esperan.

Sin embargo, en esta ocasión, el frío provocó que la migración fuera mayor. Este domingo en El Coatante, había ya 200 indígenas en busca de un espacio donde resguardarse y buscar trabajo. Al inicio del poblado ya hay casitas hechas con bolsas negras. En algunos casos, tienen casas de campaña dentro. Y aun así no han podido atajar el fuerte frío de estos últimos días.

En el predio de don Gustavo López Preciado, hay diez de ellas, donde están 30 familias, como cada año llegaron a trabajar. Hay hombres y mujeres; ellas con su colorida vestimenta y faltas largas. Algunos se miran tímidos entre sí; pero nunca desconfiados. Conocen al hombre alto que llega con bolsas llenas de juguetes y suéteres y camisas y la dama que lo acompaña.

Hablan entre ellos su dialecto; pero responden en español cuando se les platica. Uno de los hombres presentes, sentado frente a la tapa de un barril metálico que sirve de comal, calienta las tortillas recién hechas. Mientras termina de calentar la olla con caldo de pollo, así sin verduras.

Apenas llegó Alberto Díaz Moreno y ya tienen trabajo, una jornada de 12 horas si quiere ganar más de 1,600 pesos a la semana, para mandar a su familia dinero, porque en la sierra de El Nayar no hay trabajo en esta época. Por eso desde hace 4 años viene a trabajar durante cuatro meses.

Otro joven tímido, apenas si puede responder, solo dice que trabaja en la espiga, recolectando semilla de maíz. El miércoles recibirán su primer pago, y apuestan a comprar cobijas y más ropa porque en el trabajo se mojan.

Eulalio Gómez, es el hombre que ya conocen, junto con su esposa María Cristina Reyes, tienen 7 años llevando ropa, cobijas, juguetes y comida. Lalo como lo conocen, es policía vial y en algún tiempo fue agente municipal de El Coatante y no se cansa de ayudar. Este matrimonio de noble corazón, tienen el respaldo de la Fundación “Hoy es tiempo de dar”, que dirige Adrián Alonso y de amigos extranjeros como Larry Roseman y Pablo que le llevan ropa, suéteres y juguetes. Las niñas y niños recibieron juguetes y sus sonrisas llenaron el lugar lleno de pobreza.

En el sitio platicó con varias personas, quienes parecen líderes, y se comprometió a llevar el miércoles maseca, arroz, azúcar, frijol, sal, aceite. Y más ropa, pues en el recorrido se pudo constatar que había más grupos de huicholes que recién llegaron. Y anunciaron que vienen en camino un centenar más en busca de resguardo del frío y trabajo.
Por ello, la invitación a quien pueda ayudar a estas personas y también llevar cobijas y pantalones para mujeres, ya que los necesitan para sus jornadas laborales en la espiga. Los interesados pueden llegar a su casa en El Coatante. En el pueblo saben donde vive y llevarle las donaciones.

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