Mientras Puerto Vallarta presume ser uno de los principales destinos turísticos del país, miles de familias vuelven a enfrentar una realidad que parece repetirse cada semana: abrir la llave y no encontrar una sola gota de agua. Las fallas en el suministro han afectado a diversas colonias, obligando a los habitantes a modificar su rutina, comprar agua o esperar durante horas el restablecimiento del servicio.
Las autoridades atribuyen los cortes a trabajos de mantenimiento, rehabilitación de pozos y reparaciones en la infraestructura hidráulica. Sin embargo, para los ciudadanos las explicaciones ya no son suficientes. La exigencia de los vallartenses es de un servicio continuo, eficiente y oportuno, especialmente en plena temporada de lluvias y turística.
La falta de agua dejó de ser un problema aislado para convertirse en una situación recurrente que impacta la calidad de vida de miles de vallartenses. ¿Hasta cuándo Munguía dejará de anunciar reparaciones y comenzará a garantizar un suministro confiable para todos?

Comentarios