El burro hablando de orejas

La libertad de prensa y la libertad de expresión no se condicionan

• Los convenios con los medios establecen obligaciones precisas

• Las críticas y señalamientos contra regidores o servidores públicos forman parte de un ejercicio periodístico independiente

La libertad de expresión y la libertad de prensa no se condicionan. Los convenios de las empresas periodísticas con cualquier organización, pública o privada, están sujetos a las cláusulas de un contrato legalmente formalizado, en las que se establece claramente la “evidencia” de la prestación del servicio para que se efectúe el pago; en este caso, por los espacios destinados a la publicación y difusión de boletines oficiales.

La síndica municipal, doctora Daniela Zeamay Sahgún Flores, conoce perfectamente esas evidencias, porque es ella quien firma los contratos para su procesamiento y pago. Tengan la seguridad de que, si hubiera algo irregular, no los autorizaría, no pondría en riesgo su propia investidura de legitimar una ilegalidad, sugerir lo contrario, es criticar su trabajo, al que no le llega ni tantito a “los talones” este regidor que cuestionó el pago a los servicios de comunicación del Gobierno de Bahía de Banderas.

Los contratos se cumplen. Si los medios de comunicación difunden una actividad particular de algún funcionario público o dependencia destacando su trabajo, eso es independiente de lo convenido con el Ayuntamiento. ¿En dónde dice que un servidor público no puede “pagar prensa” para dar a conocer su trabajo?

Regidor José León “entiende”: es como decirle a la gente que no contrate los servicios de tu empresa de gestoría porque, en el gobierno, los trámites “son totalmente gratis”, pero tú los cobras. Literalmente, “estás robando” al cobrar por algo que es gratuito. En el caso de la prensa, te repito, se cumple con aquello por lo que se paga y si un funcionario “X” contrata algún medio para dar a conocer sus resultados, un informe, una entrevista etcétera, es totalmente aparte.

Así que, regidor José León, no seas exageradamente “Tío Lolo”. Dices que eres “abogado”, pero no sabes interpretar un contrato. Y por supuesto que se te puede criticar porque eres una persona pública, andas en la política y se te paga con recursos públicos que “no desquitas”, no eres “la Madre Teresa de Calcuta” o el “Papa León XIV”, si no te gusta, pues vete a tu casa a descansar.

El Ayuntamiento paga prensa para difundir sus hechos y acciones de gobierno, equivocada tu percepción o creencia de que no se paga para “que se les critique” a “ustedes”. Si se te señala es porque te has ganado a pulso un palmario descrédito social por tu negro historial. Por cierto, el convenio con el Ayuntamiento no establece que se tenga que acudir a las sesiones, “no tenemos su tiempo” citan a una hora e inician 5 largas horas después.

Es una verdadera vergüenza el protagonismo de dos o tres regidores, pero “todo topa en dinero”: quieren dinero, exigen dinero y prebendas, solicitan concesiones y piden trato privilegiado que no contemplan sus responsabilidades.

Es “el burro hablando de orejas”, ya que José León utiliza su cargo para presionar a directores y funcionarios con el propósito de favorecer los trámites de sus “empresas de gestión”, por los que cobra a los incautos ciudadanos que caen en “sus garras”. Es a él a quien la Contraloría debe investigar por ese burdo conflicto de interés, porque este es el motivo de su “molestia”, que no le “hacen caso” a lo que con soberbia supina exige y ordena.

Indiscutiblemente, la mayoría de los regidores tienen dos años en la modorra. Como bien les dijo el regidor Octavio Valencia Jiménez en esta última sesión, “no han cumplido con su trabajo” en sus respectivas comisiones por desatentos, por no decirles “flojos”.

La Ley Municipal para el Estado de Nayarit les marca claramente cuál es su función: el trabajo edilicio y la presentación de iniciativas de reglamentos, como aquí siempre lo hemos reiterado. Pero no lo hacen, ellos son “gestores de rancho”, a dos años de su llegada al “Cabildo” son honrosas excepciones de regidores que si han cumplido con su encargo.

No sabemos en cuál universidad estudió la licenciatura este regidor de marras, espero y tengas “cédula profesional”, porque indiscutiblemente te hace falta repasar las lecciones de primer año de Derecho Administrativo, además de la Ley Municipal, para que te quede claro lo que son tus funciones y lo que es el ejercicio del Poder Constitucional Municipal.

Y es que está muy claro que no tienes idea lo que es la relación jerárquica y sus efectos, el poder de decisión, el poder de nombramiento, el poder de mando, el poder de revisión, el poder de vigilancia, el poder disciplinario, el poder para resolver conflictos de competencia, así como los órganos que integran la administración pública. Porque verdaderamente no sabes, así lo evidenciaste en la la Sesión de Cabildo, ya que crees que “los regidores” como “reyezuelos” están por encima del propio Presidente Municipal, para “mandarlo” “ordenarle” y “someterlo” a sus caprichos.

Sería interesante conocer la productividad de cada regidor y cómo justifican los 60 mil pesos extraordinarios que reciben, además de su sueldo mensual de 80 mil pesos, en este sentido los dos regidores “amenazadores” al Presidente Israel Santillán y a sus funcionarios, son los que menos productividad tienen.

Incluso uno de ellos no quiere justificar 100 mil pesos que ya debe de recursos para “apoyo social”, pero pretende recibir más sin comprobar lo ya gastado. Resulta más fácil acusar al tesorero Mario Medrano Carrasco de “incompetente” cuando “la zorra no se ve su cola”. “Escupió” al cielo porque, en materia de trabajo edilicio el de las “toneladas” es el más reprobado. Seguiremos. Va

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