La consulta popular del 1 de agosto de 2021

  • Al fin se llegó la fecha en la que los mexicanos tuvimos la oportunidad de participar en la primera consulta popular constitucional, como lo suelen hacer muchos países democráticos.

La consulta popular es un mecanismo de participación ciudadana contemplado a nivel constitucional en diversos países de América Latina. En México, se instauró en 2012.

Existe por lo general un descontento popular con la democracia representativa, pues la ciudadanía se queja de que no les toman en cuenta para decidir u orientar el rumbo de importantes decisiones.

La democracia participativa o “directa” como también se le ha dado en llamar propone e impulsa mecanismos de participación ciudadana en la toma de decisiones en los temas que les son torales a las sociedades.

En América Latina hay varios países que han hecho de la consulta popular un mecanismo que pretende ser incluyente para resolver algunos de sus grandes temas.

Chile fue el primer país latinoamericano en realizar un plebiscito para legitimar el proceso de independencia de España, en 1817.

Augusto Pinochet durante su dictadura hizo 3 plebiscitos para “ver si la gente lo quería en el poder”. En la obtuvo un 78 por ciento de la votación en 1978. Dos años después, fue reivindicado nuevamente volvió a ganar un nuevo ejercicio de consulta, en 1988 buscaba mediante plebiscito ampliar su gobierno hasta 1997, pero el 54.71 por ciento de los sufragantes votaron por el NO.

Posteriormente Pinochet fue señalado en más de 300 quejas por crímenes de lesa humanidad y tortura.

Colombia Desde 1994, el presidente de Colombia puede consultar sobre las políticas del ejecutivo que no requieran aprobación del Congreso. La aprobación de reformas por vía de referendo requiere el voto afirmativo de más del 50% de los votantes, y que el número de éstos exceda la cuarta parte del total de ciudadanos que integren el censo electoral.

En 2016, tras años de negociaciones entre el gobierno y las FARC; el presidente Juan Manuel Santos sometió a consulta varios acuerdos de paz. Para octubre del mismo año, los colombianos acudieron a votar y, con 50.2 por ciento frente al 49.7, la oposición derrotó la pretensión gubernamental, motivando nuevas negociaciones entre la organización guerrillera, los cuales quedaron establecidos en el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera.

En 2018 se realizó una consulta popular sobre temas relacionadas con las sanciones contra actos de corrupción; al no cumplirse con el umbral mínimo de aprobación ciudadana, las siete preguntas planteadas fueron rechazadas.

Venezuela con Hugo Chávez al poder, ha realizado varios referéndums, en 1999, uno para validar la Asamblea Nacional Constituyente y aprobar la Constitución “bolivariana”, obteniendo el 71.8 por ciento de aprobación, con una participación del electorado del 87 por ciento, de acuerdo a cifras oficiales.

En 2004, en consulta de revocación de mandato, ganó con un 58 por ciento a favor.

Tres años más tarde, convocó a plebiscito para reformar la Constitución y permitiría la reelección indefinida, mismo que perdió.

Chávez fue presidente de Venezuela desde el 2 de febrero de 1999 hasta su fallecimiento en 2013.

Bolivia el Poder Ejecutivo puede convocar a un plebiscito o referendo con carácter vinculante, es posible consultar cualquier tema, excepto aquellos que refieren a asuntos fiscales, seguridad interna y externa, y división política de la República.

La resolución será adoptada por la mayoría simple de votos válidos de la respectiva circunscripción y tendrá validez si participa al menos el 50% del electorado.

tras la Guerra del Gas, los bolivianos acudieron a las urnas para responder a cinco preguntas relacionadas con la abrogación de la Ley de Hidrocarburos.

Todos los cuestionamientos obtuvieron un “sí” del electorado.

Seis años después, en 2009, Evo Morales llamó a un referéndum revocatorio de su mandato. En el que obtuvo el respaldo del 67 por ciento de los votantes.

En 2016, Morales convocó a plebiscito, para su reelección, perdió con un 49 por ciento de los votos.

Ecuador tiene ya tradición de participación ciudadana en la toma de decisiones públicas, la constitución contempla varias modalidades de democracia directa. Desde la entrada en vigor de la Constitución de 2008, se han llevado a cabo cuatro ejercicios de este tipo a nivel nacional, empezando por el referéndum para sancionar la propia Constitución, la cual fue aprobada por una amplia mayoría de 63.93% y la participación fue de 75.8% de sus electores.

Uruguay es una sociedad que ha utilizado mecanismos de ejercicio de la democracia directa desde 1917. Desde 1934 la constitución determina que la soberanía nacional se expresa en forma directa a través de las elecciones, la iniciativa popular y el referéndum, e indirectamente a través de los poderes representativos.

La experiencia más reciente fue promovida por la Comisión Nacional de Defensa del Agua y la Vida que logró que se declarara el acceso al agua potable y al saneamiento como derechos humanos fundamentales, y que se prohibiera la privatización de dichos servicios. Con un respaldo del 65% de los votantes en octubre de 2004.

Costa Rica En una situación similar, Costa Rica llamó a su población a emitir su sufragio sobre el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica, en 2007. El 51.22 de los votos, aprobaron la iniciativa del CAFTA, como se conocía al tratado, debido a sus por sus siglas en inglés.

El plebiscito constitucional de Uruguay, convocado por el gobierno cívico-militar en 1980, intentó crear un régimen que sustituyera la constitución de 1967. En el plebiscito la gente votó por un NO con 57.2 por ciento de los votos.

Uruguay es el país latinoamericano que más hace uso de los mecanismos de participación directa.

De las 13 consultas originadas por iniciativa de la población, realizadas en América Latina, 10 han sido en Uruguay.

La más reciente, fue para declarar el acceso al agua potable como derechos humanos fundamental, y prohibir la privatización estos servicios.

Panamá El proyecto de construcción de un tercer juego de esclusas, realizado por la Autoridad del Canal de Panamá llevó a un referéndum nacional para la ampliación de la vía interoceánica. El ex presidente Martín Torrijos presentó el plan el 24 de abril de 2006 y los lo aprobaron tras los comicios del 22 de octubre de 2006 con el 76.8 por ciento de votos.

Paraguay El último ejercicio de democracia directa constitucional fue realizado en 2011, para decidir si los paraguayos residentes en el extranjero podían votar en las elecciones políticas del país. El 78.41 por ciento votó a favor, a pesar de que sólo participó el 12.5 de la población inscrita en el padrón electoral, la modificación fue incorporada al texto constitucional.

Venezuela La Constitución de 1999 contempla diversos mecanismos de democracia directa, sin embargo, la celebración de estos procedimientos no ha cumplido con las condiciones mínimas establecidas en su carta magna, para poder considerarte auténticos:

Sin duda, los mecanismos de democracia directa son una alternativa al descontento ciudadano con la democracia representativa, pero ello no implica que estén exentos de condiciones mínimas para su implementación, pues de ser así serían cheques en blanco para la autoridad que los convoca.

 

 

México, crónica de un mal parto anunciado

Desde su origen, una consulta ciudadana que logró recabar 2.5 millones de firmas para promover el juicio político a expresidentes, enfrentaron un sinfín de absurdos y resistencias legales y procedimentales, diseñadas específicamente para impedir el empuje de consultas de origen ciudadano.

El proceso empujado por un grupo de ciudadanos se vio “impedido de facto” por la lentitud burocrática y la falta de interés de las instituciones regulatorias.

Ante ello y en la víspera de que se vencieran los plazos legales para dicha solicitud, el presidente Andrés Manuel mando al senado una iniciativa para dar paso a la consulta ciudadana, la pregunta propuesta por el ejecutivo era:

¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes, con apego a las leyes y procedimientos aplicables, investiguen y en su caso sancionen la presunta comisión de delitos por parte de los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de LeónVicente Fox QuesadaFelipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto antes, durante y después de sus respectivas gestiones?

El Senado de la República la recibe y la turna a la Suprema Corte de Justicia para que dictaminara su legalidad. Luego de diversas consideraciones se modifica la pregunta quedando como sigue:

¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?

Para considerarse auténticos los ejercicios de democracia directa deben estar previstos en la ley y contar con requisitos mínimos que garanticen su celebración bajo condiciones democráticas y que de esta forma sean vinculantes, en el caso mexicano, es necesario:

Que la consulta se organice y desarrollo por el Instituto Nacional Electoral.

Que el número de votantes sea igual o superior al 40% del número de ciudadanos inscritos en el padrón electoral.

Que el resultado de la consulta sea un si a la pregunta realizada en las boletas.

¿Y qué es lo que pasó?

Que la consulta no alcanzó el número de votantes requeridos.

Acudieron algo más de 7 millones de ciudadanos a manifestar su opinión.

Los partidos de oposición señalan el resultado como un total fracaso.

Morena y sus aliados lo consideran un triunfo.

A decir verdad, 7 millones de votantes es una extraordinaria participación.

En el pasado proceso electoral federal, PAN, PRI y PRD juntos obtuvieron 6791856 votos entre los tres.

¿Quién gana y quién pierde?

Por más que los partidos políticos y autoridades gubernamentales aplaudan o minimicen el resultado, quienes ganamos somos los ciudadanos de México.

Debemos hacer de este ejercicio un mecanismo permanente para ser considerados en la toma de decisiones torales para el rumbo de la nación.

Se deben quitar los “candados” tramposos logrados por los partidos de oposición al actual régimen, para que las consultas populares se hagan en el mimo proceso de las elecciones federales.

Se debe modificar y disminuir la tramitología y los insalvables requisitos para que la ciudadanía pueda en verdad, desde la propia sociedad civil impulsar consultas ciudadanas en los temas que nos son importantes y en los que hemos sido ignorados por las burocracias de los partidos políticos.

Se tienen que seguir abriendo los espacios de participación a la sociedad no incorporada en las estructuras de los partidos políticos que, con mucho; han demostrado que no defienden el interés público, sino que son una gavilla de granujas viendo por el interés de esas oligarquías disfrazadas de democracia representativa, convertida hoy en una cueva de ladrones y sinvergüenzas al servicio de los grupos de poder.

En un ejercicio democrático como la consulta ciudadana 2021 nadie pierde, o acaso aquellos acostumbrados a ver a la ciudadanía como menores de edad mental.

Ojalá este ejercicio sirva para fortalecer los mecanismos de organización de todos los que, sin partido; nos interesamos en los rumbos de la política.

Por: Ramón Samayoa

 

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