La miopía de los “changarreros” y prestadores de servicios – Comentarios de la Bahía

• Cualquier empresa micro, pequeña o mediana, no deben cometer el error de dirigir los esfuerzos al desarrollo y producción de su producto o servicio, si no en satisfacer las necesidades de los consumidores

• A partir de dependencias como Turismo y Desarrollo Económico Municipal, debe vincularse a las micro, pequeñas y medianas empresas, con las instituciones de educación superior como la UAN, la UT y el Instituto Tecnológico de la Cruz, para impulsar la capacitación empresarial y el emprendedurismo

Parece que muchos prestadores de servicio y vendedores de todo tipo de productos, a estas alturas de desarrollo capitalista, no conozcan que su verdadero negocio no es vender productos, sino satisfacer necesidades, la cultura del servicio es el enfoque de las empresas modernas, que incluye a las denominadas micro y pequeñas, puesto que la mercadotecnia no es exclusiva de las grandes cadenas comerciales, ya que hasta un vendedor de hot dogs, elotes o tacos, que son quienes tienen contacto directo con sus clientes, son unos expertos mercadólogos en el sentido de que mantienen satisfechos a sus consumidores, los buenos claro.

En los centros turísticos, como Tepic, Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, los fines de semana en las plazas comerciales, regularmente son los días de “gastadera” de la gente; pero hay quienes creen que por vendernos productos, bienes o servicios, están haciéndonos un favor, malos modos en la atención, en restaurantes, peluquerías, tiendas, autolavados, bancos, ferreterías, cafeterías, expendios de vinos y licores, de comida rápida, oxxos, kioscos etcétera, no hay cultura del servicio, la “pura de fregar”, comprar barato y vender caro, definitivamente, bueno hasta taxistas y choferes del transporte público de combis y camiones, muchas veces son unos patanes, empresas como Telmex, la Comisión de Luz y Telcel no se diga.

La lógica de la mercadotecnia moderna, debe de ser todo un proceso de dar prioridad a la satisfacción de las necesidades del consumidor, cliente o usuario, como lo quieran llamar, no enfocarse al desarrollo del producto o a la venta, el pensar que la venta de la mercancía o el servicio es lo principal, es aquí cuando surge la miopía de la mercadotecnia, que comienza desde el fracaso de la propia dirección de las empresas, micro, pequeñas y medianas, que son igual que las grandes, todas son empresas, puesto que tienen que ver con proveedores, clientes, transacciones comerciales y pago de impuestos, organizaciones según la teoría administrativa; pero desde que salen los consumidores de sus casas es una de hacer corajes, sea en camión, combi, en taxi o en su propio automóvil.

En la historia de la mercadotecnia hay clarísimos ejemplos de empresas analizadas en su decadencia, que fracasaron no por la falta de mercado, ni de de clientes, sino porque enfocaron su negocio en el producto, como fue el caso de los ferrocarriles. Este ejemplo nos ilustra de cómo debemos de hacer una correcta dirección de cualquier negocio, pensar que es lo que estamos vendiendo, en el caso de los ferrocarriles su error fue creer que su negocio era desarrollar el ferrocarril y no el transporte con un servicio cómodo, competitivo y de calidad.

Recuerde usted lector, cuando vamos al cine a Plaza Caracol, Soriana, en Galerías en Puerto Vallarta o Plaza Fórum en Tepic, ¿usted cree que el negocio sea la proyección de películas? esas las rento o veo en Nexflit, Blim o cualquier otra plataforma de TV por cable.

Pero no, ir al cine es todo un ritual familiar, el verdadero negocio es la “venta de golosinas, refrescos, ahora hasta cervezas en las salas VIP, con exhibición de películas”, un rato de esparcimiento y diversión una vez realizadas las compras en súper mercado, por eso están y seguirán ahí en esos puntos de venta, porque con tantos recursos tecnológicos, tener películas en casa ya es sumamente fácil y barato, pero la gente lo que quiere es distraerse, salir de su casa y gastar, un paquete de palomitas con refresco, cuesta lo que un costal de maíz.

Por lo tanto, debe de ser una lección para cualquier empresa micro, pequeña o mediana, es que no deben cometer el error de dirigir los esfuerzos al desarrollo y producción del producto o servicio, si no en satisfacer las necesidades de los consumidores, esto tan sencillo es la mercadotecnia señores prestadores de servicios y vendedores.

El mismo gobierno a través de áreas como desarrollo económico, turismo o instituciones públicas de educación superior, les gestionan cursos de capacitación en este sentido, con el apoyo gubernamental hasta gratuitamente, ya que todas las empresas, “changarros”, chicos y grandes que “pegan”, deben parte de su éxito en que además de su atención al producto se orientaron a servir al cliente.

La falta de imaginación y audacia directiva para satisfacer al público hacen cometer los errores a todos quienes venden un producto y un servicio, esto es la causa de que nos hacen tanto enojar y renegar cuando estamos comprando; estos errores a la fecha los siguen cometiendo en la actualidad muchas empresas, que en su momento de crecimiento y superioridad han caído en desgracia.

Todos, chicos y grandes insisto, deben de planear la obsolescencia de su producto, para en un futuro introducir innovaciones o cambios de giro para satisfacer las cambiantes necesidades de los consumidores, esa es la cuestión del éxito.

La miopía de la mercadotecnia, hasta la fecha, es caer en el autoengaño de invertir todo a perpetuidad en un solo giro, sin aprovechar las oportunidades de crecimiento que se presenta en el mercado que es cambiante y creciente, pensando también erróneamente en el mito de la población, que las empresas calculan que al crecer los consumidores aseguran la venta de sus productos.

Este es otro clásico ejemplo de la miopía, el pensar en el reforzamiento de un solo producto, no innovar es hacerlos obsoletos, tanto el producto como el servicio, esto es la causa de que muchos negocios en los barrios, en los fraccionamientos fenezcan por esta circunstancia, ya que si ellos no lo hacen, la competencia lo hará.

Cuando se prefiere la producción o ventas, se piensa en las utilidades, pero se descuida el mercadeo, que es vista como actividad secundaria, pero es realmente la técnica que descubre y produce la satisfacción de los consumidores, eso es mercadotecnia, tan sencillo y no lo hacen; vacaciones, puentes o días festivos, que en México tenemos todo el año, son fechas perfectas para que se presenten todos este tipo de situaciones de mal trato, incómodas y desagradables para los consumidores.

No hay que producir para vender, sino producir para satisfacer las necesidades humanas, por lo que toda organización con visión a futuro debe de contemplar en sus planes y estrategias, esto es lo que crea clientes leales y de compras repetidas, por siempre, si no es así, serán clientes de una sola compra y jamás volverán, provocando con ello, que cualquier negocio, desde un chico hasta una gran empresa grande entre en decadencia y por lo tanto llegue a su desaparición ¿conocemos muchos verdad?

De ahí la necesidad de que a partir de dependencias como Turismo y Desarrollo Económico Municipal, en municipios como Bahía de Banderas, se vincule a las micro, pequeñas y medianas empresas, a los prestadores de servicios turísticos, restaurantes medianos, taquerías, cenadurías, menuderías, pozolerías, tiendas de la esquina, con las instituciones de educación superior como la UAN, la UT y el Instituto Tecnológico de La Cruz, para impulsar la capacitación empresarial y el emprendedurismo, que los motive a actualizarse utilizando técnicas de mercadotecnia y administración de empresas modernas, sí se puede. Va.

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