Pues resulta que en Bahía de Banderas todavía hay quien carga la bandera del PRI con orgullo. Y ese alguien es Juan Carlos Elizondo, el único priista que levanta la mano en este municipio como si nadie le hubiera avisado que el partido ya se fue al panteón político hace varios sexenios.
¿Qué ha hecho Elizondo por la gente de Bahía? Pregunta seria. Porque en Valle de Banderas, en Mezcales, en San Juan de Abajo, en Las Jarretaderas, nadie te va a contar una historia de gestión exitosa con su nombre. Nadie te va a señalar una obra, un programa, un apoyo que haya nacido de su iniciativa. Lo que sí hay es posteos en redes y poca presencia en la calle donde se suda y se trabaja.
El PRI en Bahía no gobierna, no gestiona, no pinta. Es un cascarón con logotipo desteñido que sobrevive gracias a que alguien como Elizondo insiste en no soltar el mecate. ¿Oficio político? Ninguno. ¿Arrastre ciudadano? Menos. ¿Proyecto para el municipio? Ni en borrador.
Aquí en la Bahía la gente no está para cuentos, hay vara muy alta. Quieren pavimento, seguridad, drenaje, servicios. No quieren un político de vitrina que aparece cada tres años con la mano estirada buscando candidatura.
El PRI ya murió, señores. Nomás que Elizondo no ha ido al velorio o no le han avisado.
Este contenido esta protegido por los derechos de autor y de propiedad intelectual. Se prohibe la copia, transmisión o redistribución del mismo sin autorización por escrito de Noticias DLB. Todos los derechos reservados copyright 2026.
Comentarios