Sin camiones no hay comida
Justo cuando miles de familias regresan a casa tras Semana Santa, las carreteras del país amanecieron amenazadas por un paro nacional indefinido de transportistas y productores del campo. La coincidencia no es casual: es un golpe calculado para que el gobierno sienta la presión donde más duele.
La movilización arrancó este lunes 6 de abril convocada por organizaciones del transporte y del agro que aseguran no haber recibido respuestas reales del gobierno federal. Sus operadores denuncian salir cada día a carretera sin saber si volverán a casa, enfrentando extorsiones, asaltos, corrupción y hasta homicidios. Entre sus exigencias están mayor seguridad vial, eliminación de retenes utilizados como puntos de extorsión, reducción del IEPS al diésel y apoyos económicos largamente prometidos a los productores.
El movimiento, no obstante, llegó fracturado. Varias organizaciones del sector y cámaras empresariales se deslindaron de los bloqueos y llamaron al diálogo. Las autoridades, por su parte, aseguraron que no existen motivos para las protestas, mientras los camioneros respondían con una sola frase: sin campo y sin transporte, no hay alimentos.
Este contenido esta protegido por los derechos de autor y de propiedad intelectual. Se prohibe la copia, transmisión o redistribución del mismo sin autorización por escrito de Noticias DLB. Todos los derechos reservados copyright 2026.
Comentarios